❤️Maki es un mastín muy grande y tremendamente dulce, y su historia rompe el corazón. Durante más de dos meses, este pobre chico estuvo deambulando por el pueblo. Intentamos atraparlo una y otra vez, pero fue imposible: tenía miedo y siempre desaparecía antes de que pudiéramos ayudarlo. Finalmente, logramos rescatar a este hermoso perro, y todo cambió. Maki ahora es feliz. Juega con todos los perros, grandes y pequeños, y es amistoso y cariñoso con todas las personas. De verdad es un perro soñado. Después de todo lo que ha pasado, Maki merece un hogar para siempre con un jardín y personas que le den el amor, la seguridad y la vida feliz que siempre mereció. A pesar de su horrible experiencia, es un chico maravilloso y lleno de cariño, que todavía cree en los humanos y ahora está buscando a su propia familia.