💔🐾Kay es un cachorro macho con un alma dulce y un corazón juguetón. Fue encontrado en diciembre junto con sus hermanas en la calle, con frío, hambre y mucho miedo. El comienzo de su vida fue difícil para un perrito tan pequeño, pero aun así Kay demostró curiosidad y confianza en las personas. Hoy, Kay es amistoso, alegre y lleno de la energía típica de un cachorro. Le encanta jugar, explorar y saludar felizmente a los humanos que lo cuidan cada día. Tener un lugar calentito para dormir y comida regular le ha dado seguridad, y su confianza crece día a día. Pero un refugio no es un buen lugar para que crezca un cachorro. Kay necesita su propia familia: personas con paciencia, tiempo y amor que lo guíen y le enseñen el mundo. Sueña con un hogar verdadero donde pueda vivir una vida feliz de perro, junto a sus humanos para siempre. ¿Quién le dará al dulce Kay la familia amorosa que tanto merece? ❤️